Mi padre siempre me recuerda la hambre y lo mal que lo pasaron cuando eran pequeños. y luego nos dice como se sabe que un país empiaza a recuperarse, que es, cuando la clase media(o como el dice, los sufridos trabajadores) empiezan a comprar sus cochitos y los pisitos.

Pues mira que al final hay que darle la razón, ya que hoy en día, los primeros en sufrir los daños del desaceleramiento han sido el coche y el piso que en su día simbolizaron la salida del subdesarrollo.

Esto bien pudiera ser el principio , una vez se empieza con el desplome tiende a arrastrar a todos los demás ramos de actividad del país. Primero cae el ladrillo, luego el de la industria, más tarde los bancos después se hunde el consumo del automóvil y así hasta el fondo del pozo.

Ahora descubrimos que nuestro sueño del pisito y el cochecito se ha convertido en una gran pesadilla.